Periodismo

Investigaciones, entrevistas y artículos de prensa

Programas de televisión: Hechos y Personajes, Ramón Jimeno Reportajes, Genio y Figura, La Consulta

23.mayo.1991

Lecciones de la operación entrega

Lecciones de la operación entrega

Con su sagacidad y la asesoría de reputados juristas, Pablo Escobar alcanzó lo que se proponía: una decorosa inserción en la sociedad colombiana, mediante el uso de la fuerza con lógica y precisión. Sólo le queda, como amenaza real, un cabo suelto: el “factor estadounidense”. Cuando Pablo Escobar decidió someterse a las normas que sus abogados diseñaron con los del gobierno, sabía que la parte más difícil del proceso que se iniciaba el 19 de junio sería la reacción estadounidense. Todos los demás factores de su reinserción a la vida civil en Colombia, empezando por la prisión, son más o menos manejables y están más o menos bajo su control. La fuerte reacción crítica de los medios estadounidenses y de la mayoría de los europeos son fiel reflejo de la respuesta del primer mundo a la pragmática solución del jefe político del principal país productor de cocaína. El único aire provino de las frías declaraciones del enviado de Bush y de ése mismo, que reiteró su deseo de tener a Escobar en cárceles punitivas como la que habita Lehder. El gobierno de Estados Unidos empieza una impaciente espera hasta la sentencia de la justicia colombiana, primero. Luego, es probable que supervisen durante años su cumplimiento, teniendo en cuenta la larga trayectoria en Colombia de amnistías e indultos, si no encuentran en el camino que una máxima de la mafia también se cumple en Escobar. Se conocen expresidentes, exministros, exprisioneros, pero no se conocen exmafiosos. Entonces decidirán, como ya lo anunció uno de los jefes de la política antinarcóticos - Bob Martínez- si acuden a los mecanismos que ya han utilizado para el sometimiento de delincuentes internacionales a su justicia estadounidense: la extradición forzosa modelo general Noriega o Martha Ballesteros.

11.noviembre.1990

La toma del palacio a la luz de la constituyente. Un baile de máscaras.

La toma del palacio a la luz de la constituyente. Un baile de máscaras.

¿Por qué se preocupan por la nueva Constitución? si no han aplicado la que está vigente, ¿por qué habrían de aplicar la otra? La destitución del General Jesús Armando Arias Cabrales “ya en uso de buen retiro” por la forma en que cumplió las órdenes para recuperar el Palacio de Justicia, manifiesta la incoherencia de las instituciones colombianas que vienen funcionando sobre coyunturas políticas, dejando de lado los principios del Estado de derecho. Y pone de presente su debilidad y la de sus conductores, que prefieren eludir las consecuencias de sus actos, antes que someterse al ordenamiento jurídico y defenderlo. Todo con el ánimo de preservarse como animales políticos. Por eso nunca admiten ni un error ni una derrota. En relación con el Palacio de Justicia, nadie quiere aceptar su error ni su derrota. Ni el M-19 que desde su cómoda posición burocrática y de exitosa oposición pide con arrogancia “perdón para los contraguerrilleros”, como si su pretensión de formar “un nuevo gobierno” con el asalto a la Corte, no hubiera sido el factor desencadenante de la masacre. El poder político bipartidista tampoco reconoce su error, cuando a través de la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes absolvió en dos oportunidades al presidente Betancur y a su Ministro de Defensa, la primera vez argumentando que los actos políticos no son enjuiciables (¡!), contrasentido que sienta un precedente magistral: los políticos no son responsables por sus actos, porque son políticos. Y en la segunda ocasión, por considerar que como se estaba indultando al M-19 no podía sancionarse al poder civil, argumentando que al menos apela a la lógica de la situación política del momento.